4.11.09

Pa'que vean que chatear no es malo

Esta información me la encontré y creo que hasta cierto punto vale la pena. Como en todo la falta o abuso son los puntos donde todo se pone mal, y el problema es que muchas personas no saben manejar límites o evitar abusar.

En fin, ahí se los dejo:

"¿Usted es de los jefes que ha decidido bloquear el uso de Messenger en sus oficinas, porque cree que sus empleados pierden tiempo? Su decisión fue equivocada.

De acuerdo con investigadores de las universidades de Ohio y California, los trabajadores que utilizan mensajería instantánea tienen menos interrupciones en el trabajo que aquellos que no las emplean, por lo que aumenta su productividad.

La mensajería instantánea recorta los tiempos muertos, debido a que se obtiene información de manera concreta, rápida y sin que los trabajadores se dispersen en sus labores.

El estudio se realizó entre 912 personas que trabajan por lo menos 30 horas semanales en la oficina y usan computadoras al menos cinco horas al día. Entre las empresas analizadas se encontró que los empleados tardan 11 minutos en reincorporarse a una actividad laboral después de que son interrumpidos."


Por lo menos ya tendrás argumento por si un día te amenazan con quitarte el Messenger... aunque no creo que sirva para Facebook.

3.11.09

Adaptación

¿Cuantas veces tenemos que adaptarnos a lo largo de la vida? ¿Y a cuantas cosas diferentes? Comida, compañía, apariencia, olores, comodidades o falta de, música, cambios... cambios... y más cambios.

He de aceptar que tengo algo de problema con los cambios, y definitivamente no son mi reto favorito (tanto como lo es encontrar alguna idiotez en Internet sólo por dos pistas de búsqueda u otras cosas). Pero como bien he venido pensando, los retos son la puerta a un nuevo nivel, y la llave la tenemos cada uno de nosotros... sólo es cuestión de buscarla en el bolsillo correcto y usarla.

En los últimos días he llevado a cabo un esfuerzo grande por adaptarme y romper con algunas de las malas costumbres adquiridas a través del tiempo, y he de decir que me siento bien cada vez que uso la llave para entrar a lo que sigue.

2.11.09

Twittereemos

He de comentarles que llevo horas tratando de encontrar el modo de poner un enlace a mi usuario de Twitter para que si cuentan con el servicio y les late puedan estar en comunicación con su servidora.

Y sí hay posibilidades de publicar aquí todo mi tweeting pero no me encanta la idea, mejor así a los usuarios para mayor seguridad y sencillamente porque así lo decidí (pues qué chifletes). Ahí se los dejo: @monicadesalazar

Tweet you later...

1.11.09

Take me home.. country roads

Country roads take home to the place I belong...

30.10.09

Toallas creativas

En mi navegada de la mañana para despabilarme hoy tuve el gusto de encontrarme con estos lindos productos: toallas con diseño... Un pequeño gran valor agregado que le da la vuelta al concepto básico de la toalla para convertirlas en cosas útiles y divertidas.

Primero la toalla concientizante del cáncer de piel, con marcas tipo las de homicidio. De estas encontré algunas variedades, como una que tiene más bien el diseño de ser una brasas y el mensaje: "la exposición al sol puede matarte".



Luego, un diseño bastante sencillo que incluso podría parecer tonto porque dice face (cara) - butt (pompas), como para saber como colocarla, pero que seguro varias personas dirían: "ay, qué curioso".



También encontré la toalla medidora. Esta variante la había visto en otra ocasión y aunque tenerla en casa sería como una autotortura (especialmente para todos los mortales que no cumplimos con las medidas de Mr./Ms. Universe), pero podría ser interesante en alguna cadena de hoteles o spas.



Ahora un diseño curioso que convierte a la toalla en bolsa. A mi gusto esto mata dos pájaros de un tiro, ya que te evita tener que andar buscando una bolsa lo suficientemente grande para que entre la toalla y guardar además las botellas de bronceador, la cartera, iPod y todas las babosadas que cargamos para irnos a tirar al sol. Igual ya nada más agarras un costalito pequeño para objetos especiales. Este diseño me gusta mucho porque integra todo, y especialmente elimina la pérdida de glamour por ir cargando la toalla en la mano en caso de que no encuentres donde meterla. Quiero una de estas.



Luego tengo dos variantes, de las que no sé bien cual dejar al último.

Bueno, una es más como toallita para limpiar la cara o manos. Hasta ahí no suena muy especial, pero su empaque es lo que verdaderamente está increíble, me parece innovador, curioso, creativo y hasta divertido. Vienen varias en un blister como si fueran pastillas, al estar comprimidas se requiere un poco de agua para expandirlas... Ahí si: agregue agua y listo. ¡Voilá!



Y bien, la última... Wow, me parece súper buena idea. Me divierte mucho. ¡Toalla con diseño de portada de revista de Playboy... pero sin la modelo! ¿Qué más agrego? Pues nada, ¿no? Sólo la foto.

29.10.09

Mi vida en el Plástico

Anoche me dijo mi terapeuta: "oye, ¿y te arrepientes de no estar más ahí? A lo que yo respondí: "no, pero si extraño bastante... y como no extrañar, pues si fueron años de mi vida de los que pasé más tiempo ahí que en cualquier otro lado...".

...y claro que extraño mi vida en el Plástico.

Si escribo la palabra Plástico con mayúscula es porque para mi es importante, y puede ser que algunos piensen que estoy obsesionada o algo, pero cuando lo lea mi amigo el Ing. Blanco, para quien dedico especialmente esta entrada, el sabe bien lo que significa esto.

Hay una razón para escribir estas líneas hoy, y esa razón es porque es la víspera del que sería mi tercer aniversario como miembro (porque me considero tal) de la Industria del Plástico, y en este textito quiero expresar lo que ha pasado en mí a través de estos años, meses, semanas y días.

Llegué al Plástico como por accidente, en búsqueda de un nuevo empleo. Luego de una envolvente charla con el Ing. Blanco regresé un lunes para estar a cargo del cambio de imagen y demás cosas del Instituto. Sin embargo, ese primer día me sentaron en un escritorio a revisar textos que describían cosas que no me decían algo y dudé si era eso lo que quería hacer, pero de cualquier modo, muy a mi estilo decidí tomar el riesgo de quedarme y dejarlo fluir.

Durante las siguientes semanas poco a poco fui familiarizándome con todo aquel misterioso lenguaje lleno de siglas, tecnicismos y muchas más cosas que no entendía realmente. Tengo que mencionar que parte de la confianza que fui adquiriendo y sin duda un gran apoyo fue el de Lore, que con bastante paciencia (porque la verdad a veces parece que tengo 7 años y pregunto cosas sin parar), me guió no sólo en actividades sino en el tema en sí.

En fin, más adelante Lore salió del Instituto para integrarse en otras actividades de manera externa (al igual que vi muchas personas ir y venir), lo que fue para mí un nuevo reto, hacerme cargo de la publicación y otras responsabilidades.

El periodo que siguió a eso y hasta mi último día en el Instituto fue mucho menos feliz, definitivamente más estresante (al grado de contribuir al desarrollo de cuadros de colitis y otras monerías). Sin embargo, también fue tiempo de crecer y de desarrollar capacidades que nunca prioricé como es la tolerancia, paciencia, humildad y generosidad.

Y por último llegó el fin de mis días en ese lugar, no sin antes haber un último periodo que especialmente me sirvió para cerrar el ciclo, reflexionar y aprender un poco más.

La historia que he relatado hasta aquí es más bien como una sinopsis de lo sucedido, y si me fue a los hechos, eso es lo que podría decir, pero como en tantas cosas de la vida más allá de la superficie hay algo debajo.

En tres años aprendí elementos de orden, pensamiento, carácter, trato a otros, formalidad, cordialidad, cortesía, lealtad e incluso respeto. Por supuesto también aprendí muchísimo del Plástico, al que puedo llamar ahora una pasión. Agradezco la oportunidad de cursar el Diplomado en Plásticos, donde por fin quedaron atrás muchos malos recuerdos de la escuela donde lo exacto no era mi amigo y en esta experiencia pude llevar los procesos tan exigentes y precisos a situaciones cotidianas de mi vida, y creo firmemente que todo esto ayudó a moldear un poco más mis estructura de pensamiento. Hoy pienso más en pasos o secuencias, en optimizar, en hacer más con menos, pienso en la importancia de elementos que muchas veces pasamos por alto... y podría continuar enumerando cosas que dejaron de ser un trabajo para entrar de lleno en mi vida.

Para mencionar algo de lo dicho antes puedo decir que me siento bien de ir presentable a trabajar (aunque hayan días y días), me agrada saludar formalmente a otras personas en lugar de llegar con todo mundo como si fuéramos cuates, me siento bien cuando contesto el teléfono y soy cortés, despidiéndome con alguna frase como "que tenga buen día"... entre otros tantos ejemplos. Esto no significa que antes no existiera en mí, pero ese trabajo fue terreno fértil para ponerlo en práctica y sinceramente son cosas que disfruto.

Es imposible hacer caso omiso de lo emocional... y en esta parte, que tiene el mismo peso que lo demás, mi estancia en el Instituto fue un gran aprendizaje. Es aquí donde mencionaré que me sentí y siento orgullosa de formar parte de tal organización. Debo mencionar que cada vez que estuve en juntas donde se habló de nuevos proyectos salí motivada, y que muchas veces cuando mi vida personal fue menos bien que lo demás, mi trabajo fue un motor y fuente de entusiasmo.

Además a lo largo de estos tres años, mi vida tuvo muchos cambios, situaciones complejas, algunas menos afortunadas, y sinfín de momentos tan variados que no podría describir... pero siempre me sentí parte del Instituto, muchas veces percibí el apoyo de algunas personas, en ocasiones recibí abrazos y palabras de aliento cuando estuve triste o desesperada, y bueno sólo puedo decir que lo que más extraño es mi familia de Plástico.

Sería falso de mi parte omitir que así como extraño a esas personas, el apoyo, enseñanzas, risas, charlas, complicidad, amistad y todo lo que ya he mencionado, no me siento liberada de cosas desagradables, pero prefiero pensar que sencillamente ya era momento de dejarlo ir y aprender a cerrar ciclos como este... aunque no ha sido precisamente sencillo, todavía lo estoy digiriendo.

Por último, pero con al intención de cerrar con broche de oro esta entrada quiero decirle al Ing. Blanco que lo aprecio y que fue un placer tener oportunidad de charlar más allá de la oficina. Como se lo mencioné, es un hombre al que admiro por la obra que un día fue un sueño y ahora cumple 25 años de realidad, por promover al Plástico y lograr que tantas personas nos apasionemos con este tema... que al menos para mí se convirtió en mucho más que sólo un tema.

La vida, misteriosa como es, seguramente me llevó al Plástico por muchas más cosas de las que podría creer, y no dudo que me lleve de regreso a ese camino... Uno nunca sabe, y como se me ha hecho costumbre decir: será lo que tenga que ser.

Y bueno, conociéndome seguro tendré después más cosas que decir respecto a mi vida en el Plástico... pero ya serán pretexto para otras entradas.

23.10.09

Receta perfecta

Mis queridos ideolandeses, he de decirles que el último mes ha sido como de película y definitivamente han cambiado muuuchas cosas... Como sea puedo decir que me siento muy bien, contenta, clara, y todo bonito.

Como ví por ahí: ingredientes - azúcar, especias y "todo bonito".

12.10.09

Gonna be alright

Bird: This is this, and that is that...
Girl: And whatever comes is gonna be alright...

5.10.09

Razones

Para todo hay razones... Razones de hacerlo, de no hacerlo, razones para irse, para quedarse, para aprender, para negarse, para seguir, para crecer...

A veces tanta realidad empaña el cristal con el que se mira la verdad quedando grasosa y manchada imagen de esas razones.

Después de mucho ver a través de ese sucio escaparate me decidí a limpiarlo y poder ver las verdaderas razones por las que decidí tomar este camino. Aquellas que nunca fueron obligaciones, que nunca me hicieron dudar, que cada día me llevaron con gracia, que me dicen: siempre.

Y con buenas razones... hoy más que nunca repito: siempre...

1.9.09

¿Qué estará menos mal?



En el mundo hay dos grandes problemas, entre muchos otros, que son la gran cantidad de desechos plásticos y el desperdicio de alimentos habiendo tanta hambre.

Bueno, para empezar muchos de los productos alimenticios han ido siendo empacados de un tiempo para acá justamente con la intención de proveer una mayor vida de anaquel (o sea vida útil antes de la compra) y ciclo de vida total donde también figura el periodo en manos del consumidor. Ejemplo de ello son las ensaladas en bolsa y muchos otros vegetales, panes empacados, carne y mucho más. En países de la Unión Europea incluso se fabrican blisters para empacar individualmente plátanos y otros frutos sensibles.

Si no estamos entendiendo el concepto de esto basta recordar que la fruta y verdura tradicionalmente se vendía a granel y luego se embolsó, pero pregunta a tu mamá, tía, o cualquier otra persona que no haya crecido con los supermercados si no era común llevar la bolsa del mandado y que ahí echaran las compras. En las carnicerías (también antes de los supermercados e incluso actualmente en algunas colonias) el carnicero ponía la carne en una especie de envoltorio con papel tipo de estrasa, y el pan pues sencillamente se compraba por día, ejemplo de ello son los panes de caja que venden en ciertas panaderías y que la gente puede cortar para tener rebanadas...

A lo largo de las últimas décadas y especialmente en los últimos 15 años (¿o cuántos crees?) ha crecido el empaque en todos estos productos. Incluso al ir al supermercado es frecuente que ya no vendan carnes frías a granel sino que hayan paquetes de 200, 300, o más gramos con una medida estándar de rebanada, o trozos de queso... y lo mismo en la sección de carnes, donde venden 3 o 4 piernas de pollo, 2 rollos de carne molida con una medida establecida, equis cantidad de bisteces, o paquetes por peso.

Ya no hay eso de: Ay, me vende 100 gramos de abulón y ahí un cachito de cueritos para mi gato... Ni hablar de esas cremerías en extinción donde venden vasitos de crema, 10 pesos de queso u otras cantidades a la medida del consumidor. Actualmente compramos un paquete chico o grande de pan, un refresco de 500, 600, 800 mililitros, o de plano nos vamos al litro, litro y medio, dos y hasta tres litros, el queso crema de 250 gramos o el familiar, y como esto hay en todo... Hasta cierto punto se ha convertido en una especie de automatización del consumo con cantidades preestablecidas y aceptadas por el consumidor.

Cuando existían este tipo de situaciones de comprar lo que la persona necesitaba para su comida del día o para la semana normalmente no se compraba hasta que se acababa todo.

Una de las grandes razones por las que han crecido los tamaños de porciones es porque se han desarrollado empaques que permiten la conserva de los productos por más tiempo. En otras palabras, se halló el modo de hacer que todo aguante más tiempo fresco y en condiciones de consumo. Por ejemplo, el alto vacío, congelados, productos con conservadores, las nuevas tecnologías en fabricación de botellas y bolsas, entre otros.

Por supuesto un envase tiene un costo, aunque represente sólo una pequeña proporción del precio final del artículo en cuestión, pero por ello que muchas personas se pregunten: ¿Por qué el familiar cuesta 12 pesos y el individual cuesta 7 pesos? Más allá del precio del empaque influyen otros dos puntos: los costos de manejo por unidad (sea chiquita o grande) y que si al grande no le ponen un precio más atractivo que al chico la gente seguiría comprando puro chiquito para tener porciones. Caso concreto: botellas de jugos y refrescos de diferentes tamaños, o frituras individuales, grandes, familiares y hasta mega.

Pero, ¿cuál es el beneficio o problema de todo el tema del empaque?

El beneficio es que se puede consumir un sólo producto y tenerlo varias semanas o meses en la alacena. Lo ideal es que el producto se acabe, pero hay casos en que el producto caduca y se tiene que eliminar.

El problema es que la contaminación por empaques de productos alimenticios y de consumo es altísima, siendo líder. Ni hablemos de todos los envases momentáneos como son los de comida para llevar, platitos para fiesta, cubiertitos, manteles de fiestas y demás.

Por otra parte, muchos de los desarrolladores de empaques que permiten tener productos frescos por periodos muy largos dicen que estos empaques disminuyen la cantidad de comida desperdiciada, y aquí retomaremos el ejemplo de los plátanos empacados individualmente. Si bien pueden llegar a las tiendas europeas (cuando es un producto que no pertenece a dicha latitud), una vez consumido el plátano lo que queda es netamente basura; una orgánica - la cáscara, y una inorgánica - el blister. Por suerte en muchos países europeos se realizan acciones de reciclaje y compostaje, pero ¿qué pasa en los países donde no? Si sacamos ese ejemplo del contexto europeo, entonces el antojo de un plátano se convierte en un empaque que únicamente contamina.

Yo considero que está muy bien que puedan comerse cosas que no son de la región gracias a empaques de alta tecnología, diseño, características y casi mágicos... Sin embargo me parece una acción de capricho y hasta cierto punto consumismo. Lo siento si estoy siendo cerrada. En el caso de países, por ejemplo en América Latina, donde existe una gran cantidad de desperdicio de alimentos porque se pudren, como sucede en los mercados, efectivamente hay pérdida de esos productos a diferencia de aquellos que son perfectamente empacados. Por ejemplo tenemos lechugas que en el mercado pueden durar una semana y en el súper un mes.

Los productores de empaque también dicen que, bueno, producir el empaque no consume tanta energía como la que se requiere para generar muchos alimentos, y que es preferible hacer empaques que conserven a tener alimentos desperdiciados con la energía en ellos perdida.

Entiendo ambas partes, pero a mis ojos si se desperdicia el alimento sin empaque no está del todo mal porque al final final final... es materia orgánica y esta pérdida de alimentos existe en la naturaleza. Malo si se desperdiciaran Cheetos, porque quien sabe si el colorante Amarillo Ocaso - B sea degradable.

Definitivamente creo que el constante deseo por parte de los humanos por cambiar el rumbo natural de la existencia es lo que está arruinando las cosas en el planeta. Si hay kiwis en Australia y no se pueden producir en México ni modo, si se pueden producir que bueno; si hay plátanos en Verácrúz y no en Düsseldorf ni modo, los comerán cuando vengan a América o se los contarán; y si las fresas sólo se producen en una temporada... a joderse, es el periodo natural y mientras coman piña, manzanas, o los alabados plátanos.

Y por último, eso de comprar paquetes familiares creo que es una cultura del "ahorro" y aprovechamiento muy mal planteada y mal entendida. Si uno quiere comer galletitas con queso, compren un paquete individual a menos que sea una familia de 5 trogloditas, o lo coman diario. No hay un ahorro real sólo por tener más por menos, puesto que a fin de cuentas se acaba desperdiciando, y si estan de codos con no querer regalar 50 centavos por un empaque, no creo que vayan a ir con los vecinos a ver quien quiere galletas con quesito, entonces ahí hay que tener más conciencia de lo realmente necesario.

Ah y ahora si por último, eso de atascarse todo el paquete para desquitar sólo sirve para unirse a las estadísticas de obesidad en este país. ¿Te recuerda algo cuando vas al cine y pides el Ultra-Mega-Super-Chubbo Combo porque cuesta sólo 4 pesos más? ¿O algo parecido en la tienda de hamburguesas?

Pensad hermanos, pensad... y no con la barriga o con el monedero.